El Uruguay necesariamente deberá apuntar al desarrollo del uso y la producción de energías renovables.
Existen variadas formas y fuentes de producción y extracción de energía que se deberán tener en cuenta:
1)- La energía geotérmica y la energía hidráulica de centrales hidroeléctricas las cuales aprovechan movimientos naturales del agua, potenciados a través de la construcción de represas, para mover turbinas acopladas a generadores que la convierten en energía eléctrica.
2)- La energía cinética eólica provocada por el viento, el sol y la rotación de la tierra, capaz de impulsar aspas de modernos molinos de viento que la convierten mediante turbogeneradores en energía eléctrica.
3)- Energía marina originada por corrientes marítimas, convertible en electricidad por medios similares a la eólica.

4)- Energía termosolar causada por calentamiento de agua que circula a través de paneles expuestos a los rayos del sol, que es acumulada en tanques calorifugados, que luego ha de ser utilizada como fuente de agua caliente para calefacción u otros usos domésticos.
5)- Energía solar fotovoltaica, obtenida por la conversión de la energía luminosa en energía eléctrica; por medio de módulos fotovoltaicos construidos a partir de pastillas de silicio monocristalino.
6)- Biomasa resultante del cultivo y procesado de los productos que se obtienen en el reino vegetal de: madera (forestación) y biodiesel combustible renovable. Se obtiene por el cultivo de especies vegetales de cuyo fruto es posible extraer aceites que, sometidos a un proceso químico simple llamado transesterificación, permitiendo la obtención de biodiesel y glicerol. El glicerol tiene diversos usos y aplicaciones en el mercado industrial y comercial. El biodiesel obtenido debe ser filtrado para ser usado y almacenado, con la ventaja de no experimentar alteraciones o modificaciones químicas con el paso del tiempo, como sucede con el gasoil mineral. El residuo obtenido, de este proceso, es apto para el forraje reduciendo así el costo del biodiesel y el aceite obtenido. El rendimiento en litros de biodiesel por hectárea depende del cultivo: Soja = 420, Arroz = 770, Girasol = 800, Colza = 1.100, Palta = 2.460, Palma = 5.500 y es aquí donde el Uruguay deberá optar por aquellos cultivos de mayor rendimiento directamente proporcional a la cantidad de litros que rinden y de3 acuerdo a lo apto de nuestro clima para su cultivo, clarificando que no se apuesta a un proyecto que apunte dejar de cultivar alimentos de consumo diario (Soja, Arroz, Girasol, etc.) para la obtención de combustible. El biodiesel también puede obtenerse del recuperado de restos de aceites vegetal utilizado, por ejemplo en casas de comidas, como por ejemplo nos muestran en del departamento de Paysandú; mediante una campaña ANCAP podría instaurar este modelo en todo el territorio nacional.
7)- El bioetanol (alcohol etílico), es producido en forma predominante con especies ricas en azucares y almidón. El cultivo elegido depende de las condiciones climáticas del lugar donde se cultive, como referencia podemos citar: en EEUU el maíz es la mayor fuente (no recomendado), en Brasil grandes cantidades de caña de azúcar se destinan a este fin, en Europa se obtiene de la remolacha azucarera, papas y otras especies de granos.
En el orden productivo, las Energías Renovables derivadas de la agricultura potenciarían la rentabilidad de negocios rurales creando espacios de inversión y generando puestos de trabajo. Las zonas cultivables, con este fin, serian dispuestas por el gobierno a través del MGAP luego del estudio correspondiente.


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